Curiosidades, Fotorreportajes, Un poco de Historia

David Allan Harvey (Los fuera de serie de National Geographic)

Por Héctor García Torres En esta ocasión, les presentamos algunos datos de David Alan Harvey, quien hiciera numerosas fotografías en Cuba. David nació en California, Estados Unidos. Sus inicios en […]

Por Héctor García Torres

En esta ocasión, les presentamos algunos datos de David Alan Harvey, quien hiciera numerosas fotografías en Cuba.

David nació en California, Estados Unidos. Sus inicios en la fotografía fueron cuando tenía apenas diez u once años. Ya cuando tenía doce se compró su primera cámara de calidad, como el mismo describe a su Leica IIIF. Sus padres no podían imaginar para qué necesitaba una cámara fotográfica de ese nivel, ni tampoco sabían que su hijo llevaba tiempo preparándose leyendo revistas y libros de fotografía.

Para pagar una afición tan cara en aquella época, trabajaba repartiendo periódicos. También tenía facilidades en la tienda de fotografía pues el responsable le permitía ir cubriendo sus deudas paulatinamente, cosa que hacía cada semana llevando una bolsa con cuanta propina o dinero obtenía.

En el instituto continuó haciendo fotos, pero las chicas, los carros y las carreras de motos le distrajeron al punto que no quería ir a la Universidad. Hasta que sus padres le pidieron que probara durante un año, sin compromisos.

Según el propio David en varias entrevistas para otras publicaciones, una vez que llegó a Richmond descubrió un gran panorama para el arte fotográfico y nunca más pensó de nuevo en las motos, a lo que comenta que “a mis padres les salió bien”.

Su siguiente destino sería la Universidad de Missouri, donde se graduó de Periodismo. Tras esto comenzó a trabajar para el Topeka Capitol Journal, una publicación de Kansas.

Dos años y medio después, decidió probar suerte con las grandes revistas: Life, Look, y National Geographic

Hasta este momento su trabajo era en blanco y negro, pero desde el Virginia Museum of Fine Arts le dieron los medios para trabajar libremente en la región y le propusieron que mostrara el mundo a todo color. Así fue que realizó una serie fotográfica para este museo. Esto serviría también como currículum para lo que vendría después.

Se dirigió a Washington D.C. y mostró su trabajo a varios editores de la National Geographic, quienes le pidieron que les presentara alguna propuesta de un trabajo de historia. De esta forma realizó lo que constituyó su primer reportaje por encargo para la revista, en 1973: “Esta es mi Isla, Tangier”, que vería la luz en el mes de noviembre. Se trataba acerca de una pequeña isla de pescadores, cercana a Chesapeake, Virginia.

Luego de esto hizo algunos trabajos más y en 1978 se unió como miembro pleno del equipo de la National geographic. Harvey formó parte de la plantilla de la revista hasta 1986, y desde entonces prefirió continuar como freelance, pero siempre volcando su genial trabajo para la agencia.

El año 1994 fue excepcional para él, pues su firma apareció en la revista en cuatro artículos; “La Mezcla Salvaje de Trinidad y Tobago” en Marzo, “La Canción de Oaxaca” en Noviembre, “Las Carreteras de Acero de Canada” en Diciembre, y la historia de portada de Junio: “Powwow—A: La Reunión de las Tribus”.

Harvey tiene publicados varis libros, entre los que se encuentran Mysterious Mayas (1977), Virginia (1981), America’s Atlantic Isles (1982), y Cuba: Island at a Crossroad (1999).

Este último parte un trabajo fotoperiodístico como encargo de la National Geographic, que retrata Cuba en su identidad y costumbres. El encargo se convirtió en el trabajo que más le ha gustado al propio fotógrafo, según ha comentado en varias ocasiones, al punto de decir que cuando se encargó de Cuba, se enamoró de ella.

En entrevista para el portal Backfocus, Harvey comentó acerca de su trabajo en Cuba:

“Me gusta su historia, su gente, su intensidad. Me gusta el Caribe en general.

No conozco a nadie que no pudiera enamorarse de la gente de Cuba. Son realmente amistosos y aman a los americanos. Es extraño pensar que somos su peor enemigo político y aun así los cubanos se muestras increíblemente humildes. En un país capitalista todo es yo, yo, yo, “yo lo hice”. Por supuesto en Cuba es justo al contrario, y a veces juega en su contra porque el incentivo no se recompensa.

Estar en Cuba es como retroceder en el tiempo. Como si los coches y la gente estuviese pasada de moda, ingenua, e inocente. El socialismo parece hacer a algunas personas infantiles, y parte de ello es realmente tierno.

Aun así, fotografiar en Cuba fue todo un reto. Necesité la ayuda de unas 10 o 15 personas diferentes, además de un ayudante que no se separaba de mis talones. Tenía gente para conseguir permisos y reuniones con los funcionarios. Empleé conductores y taxis para recorrer las calles errantes, echando un ojo para mí”.

En total Harvey ha publicado más de 30 reportajes en National Geographic, una elevada y meritoria cifra teniendo en cuenta el prestigio de la revista.

En 1978 Harvey fue nombrado Magazine Photographer of the Year por la National Press Photographer’s Association, y en el 2000 ganó en la categoría Best Photo-Essay Portraying How People Live de la revista Life. Finalmente, en 1993 se asoció a y en 1997 pasó a ser un miembro formal de esta conocida agencia fotográfica.

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