Consejos de expertos

Zoom Óptico VS Zoom Digital: ¿Cuál es Mejor?

Si tienes una cámara compacta o estás pensando en comprar una, es probable que te hayan surgido preguntas como: ¿qué es mejor, el zoom óptico o el zoom digital? o […]

Si tienes una cámara compacta o estás pensando en comprar una, es probable que te hayan surgido preguntas como: ¿qué es mejor, el zoom óptico o el zoom digital? o ¿qué significa un zoom x2, x3 o x4? El zoom analógico y el zoom digital son dos características que suelen describir a las cámaras digitales compactas. Si quieres saber qué significan, aquí te lo explicamos.

Qué es el zoom óptico

Para entender el funcionamiento del zoom óptico nos tenemos que remontar a la base física de la fotografía. En fotografía, y tratando de evitar una explicación demasiado técnica, la luz atraviesa una lente y concentra la información en una zona, donde se encuentra el sensor.

En función de la distancia que haya entre la lente y el sensor, la imágen resultante (o mejor dicho, el aumento) será mayor o menor. Esta distancia entre la lente y el sensor es lo que se denomina distancia focal.

A partir de una determinada distancia focal, las fotos que obtenemos se ven aumentadas. La calidad de este aumento se debe a la propia calidad del lente y a la información que pueda recoger el sensor.

Qué es el zoom digital

Cuando utilizamos la funcionalidad de zoom digital en nuestra cámara, lo que estamos haciendo es captar una imagen en unas condiciones y, mediante la aplicación de un software que se encuentra en nuestra cámara, realizar un aumento, “inventando” pixeles inexistentes a partir de otros que se han recogido.

Para realizar este aumento existen diferentes algoritmos, y la complejidad de proceso de los mismos determina la calidad del resultado.

¿Cuál elijo, el zoom óptico o el digital?

Sin duda, el zoom óptico es la mejor opción, te explicamos por qué.

La función de zoom digital es muchas veces una de esas características “de relleno” que los fabricantes incluyen en sus cámaras para hacer más atractivos sus productos. Pero al igual que ocurre con la conversión a blanco y negro, los procesos que se ejecutan en nuestra cámara no suelen contar con mucha información ni nos permiten demasiado control.

El hecho de hacer zoom digital en la propia cámara hace que la foto se guarde ya procesada, y perdamos la captura original que podríamos haber tomado, con la consiguiente pérdida de información.

Si, por el contrario, tomamos la foto sin zoom digital y aplicamos posteriormente estos algoritmos en nuestro ordenador, podremos probar distintos programas para aumentar la foto, comparando el resultado obtenido para elegir el que más nos convenga y mantendremos la información original.

Además, si dentro de un tiempo aparece en el mercado un nuevo algoritmo que mejora el resultado que podemos obtener hasta la fecha, podremos volver a aplicar este proceso, algo que habría sido imposible si hubieramos procesado el zoom digital en nuestra cámara.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *