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Gabriel Dávalos: Instantáneas de una ciudad que danza

La rapidez con que se vive en estos tiempos marcó la entrevista que en este número ponemos a disposición de los lectores. Lo más común al hablar con Gabriel Dávalos […]

La rapidez con que se vive en estos tiempos marcó la entrevista que en este número ponemos a disposición de los lectores. Lo más común al hablar con Gabriel Dávalos es descubrir lo apretado de su agenda, más aún por estos días por todos los proyectos en los que se encuentra inmerso y que a lo largo de la entrevista conocerán.

A Dávalos se le puede presentar como un joven fotógrafo, o como un fotógrafo joven, pues además de su corta edad, también lleva relativamente poco tiempo haciendo fotografías. Sin embargo es imposible dejar de mencionarlo como un autor de gran calibre en esta manifestación artística.

Minutos antes de comenzar la entrevista estuvimos conversando con un fotógrafo que nos afirmaba categóricamente que “la fotografía no es un arte”, algo que no discutimos con él pues los criterios son tantos como variados. El caso es que luego de revisar “por arribita” la obra de nuestro entrevistado, a uno no le queda dudas de que la fotografía sí es un arte, y que a ella se dedican grandes artistas.

Gabriel Dávalos comenzó a aprender acerca de la fotografía mucho antes de tener cámara.

“La semilla de esto, aunque no es el paso determinante, es que mi niñez transcurrió en muchos sentidos rodeado de fotógrafos, periodistas y otros profesionales del campo de la comunicación pues mi papá era periodista en el diario Granma y yo frecuentaba mucho sus pasillos y su redacción. Crecí viendo a Liborio y a otros de la vieja guardia hacer su trabajo. Tal vez esto condicionó que años más tarde escogiera estudiar Periodismo, aunque cuando miro hacia atrás también descubro que entré a esa carrera por desconocimiento de lo que era el diseño y otras carreras que ahora descubro que me hubieran encantado y servido de mucho”.

Incluso antes de entrar en la Universidad ya estaba interesado por el mundo de la imagen, por el diseño y todo lo que incluyera creación y visualidad. Ya durante la carreara pudiera decirse que comencé en la fotografía de forma empírica pues me ponía a estudiar por las noches en la computadora todo lo que pudiera ser de la especialidad. No tenía ninguna cámara con la que practicar, pero sí tenía montones de datos acerca de estas y de muchas cosas más de la fotografía. La primera vez que entré a internet, lo que busqué fueron cosas de fotografía y de diseño.

Me interesé mucho por aprender a trabajar el Photoshop de manera avanzada, o sea ir más allá de hacer un par de retoques a una imagen. En fin, me puse a buscar de todo de la fotografía aunque no tuviera ni cámara ni la intención de ser fotógrafo. Fue de esas cosas que no pasan por gusto pero que no sabes interpretarlas mientras están pasando. De hecho me gradué, empecé a trabajar como periodista en el periódico Granma y alguna vez traté de que me dejaran ser fotorreportero pero me dijeron que no era bueno y yo hice caso.

¿Cuál fue tu primer vínculo con la fotografía después de graduado?

Conocí a Viengsay Valdés apenas un poco después de que fuera promovida a primera bailarina, muy jovencita, me la presentaron y con ella comencé a frecuentar los espectáculos del Ballet Nacional, y lo que en principio eran visitas comunes se convirtió en una especie de “vicio” para mí, pues me interesé seriamente por el ballet y la danza. A partir de aquí conocer de fotografía y de ballet se fue desarrollando en mí a la par. Conocí a los bailarines dentro del teatro y también fuera del teatro, ya me interesaba fotografiar bailarines aunque no tuviera cámara.

El día que tuve por primera vez una cámara lo primero que hice fue ir al ballet y hacer fotos de la obra. Desde entonces lo que más hago es fotografía de danza, es una especialización en la que me he detenido profundamente y no he querido salir a abarcarlo todo porque la parte madura de mi conciencia hacia la fotografía fue pareja entre esta y la danza.

Tu visión de la danza no es solo en el teatro, sino que fuera de él también haces fotografías de ésta. ¿Por qué?

Soy periodista y comunicador, mi abanico de trabajo es muy amplio, trabajo desde el periodismo, la publicidad hasta todo el campo de la comunicación y más que otra cosa tengo algunas ideas y entiendo la vida a mi manera como cada cual la entiende a su forma, con la diferencia de que siento la necesidad de decirlo.

La sensibilidad de la danza y su lenguaje universal, la sensibilidad de los bailarines, lo que significa lo que expresa la danza, mezclado con lo que yo quisiera decir o proponer de como entiendo la vida,  o como entiendo que fuera un poco mejor para todos y mezclada con la ciudad en que vivo, con la que tengo un poco esa sensación de amor y odio de que te quiero mucho pero cuanto me dueles, la mezcla de la danza, lo que yo quiero decir y el ligar que habito me deja un sabor muy grato para la comunicación.

Pienso que en las fotos que hago donde mezclo la danza o el ballet con la ciudad logro comunicarme mejor que teniendo una hora explicándote lo que intento decirte. En el momento de la foto creo que puedo decirte mil ideas o sensaciones. A veces esas mismas fotos las acompaño con un pequeño párrafo de menos de cinco líneas donde digo “algo”. Ese es el mejor vehículo que he encontrado para comunicarme con la gente, incluso con gente que no piensa igual que yo y con las cuales de otra manera no pudiéramos sentarnos a conversar.

Por lo que me han dicho o me han escrito en correos las personas no solo encuentran el placer estético de la bailarina en la foto, sino otra idea general que incluye a la ciudad donde está la bailarina.

¿Prefieres hacer la fotografía de danza en el teatro o en la calle?

No podría decirte cuál me gusta más, sino que son cosas diferentes cada una con una fuerza y una exigencia distinta. La fotografía de danza en el teatro es muy difícil porque una y otra vez los fotógrafos la han hecho. Una coreografía clásica siempre va a ser igual, por ejemplo, un Don Quijote siempre va a ser un Don Quijote, no van a ser igual pero sí muy parecidos y los pasos clásicos son lo mismo. Igual pasa con los ballets contemporáneos. La fotografía de danza es bien elegante, pero es difícil y son 20 fotógrafos haciendo fotos uno al lado de otro de una coreografía que han puesto 20 veces. Aun así hay matices que se pueden rescatar, ángulos, por ejemplo, que los que están al lado tuyo no exploran.

Otra cosa es la fotografía de danza en la calle, escaparte del teatro y llevar las mismas sensaciones a la calle. Hay proyectos de fotografías de bailarines en la calle en otros países y muchas veces se van por lo fashion, por lucir la estética del bailarín, la ropa que usan, pero ese no es mi caso. Digamos que sería contraproducente usar el fashion en un país donde hay tanto que decir de tantas cosas difíciles con las que convivimos y que hay para comunicar.

También está la fotografía de ballet en estudio, que ahora mismo estoy haciendo los primeros trabajos de eso: escoger qué quieres decir de esa coreografía, de ese personaje en un ambiente controlado, diferente.

Poder comunicarte con tu público es un privilegio que te ha dado la fotografía.

Ayer mismo estaba en el ICAIC y no me conocían físicamente, por tanto no sabían que era yo, pero cuando dijeron mi nombre alguien me llamó y me dijo que tenía una foto mía puesta de fondo de pantalla, eso te llena los pulmones de deseos. No se trata del nombre, de Gabriel Dávalos, sino las fotos se han abierto camino por sus propias alas, no soy yo el que tiene que trascender, sino las fotos. He encontrado fotos mías en la esquina de la calle 7 y la 42 de Miami, entré a un lugar y al dar el nombre salieron diez personas que me dijeron que eran seguidoras de mis fotos. No son seguidores míos, sino de las fotos y eso son cosas que me demuestran que la fotografía es más importante que el fotógrafo.

Entonces, para ti la fotografía es lo más importante.

Sí, el fotógrafo es un chispazo, un rato en el tiempo, a medida que uno va creciendo se va dando cuenta de que nosotros no somos más que un ratico aquí y que tienes que decidir cómo vas a utilizar ese rato. Si lo aprovechas para trabajar, para tratar de construir algo, para compartir o si lo vas a disfrutar para ti. Cada cual decide lo que va a hacer con su vida, en mi caso, como fui criado y como entiendo la vida, mi ratico aquí será siempre más hacia lo social, al bien común. Ojalá a todos nos pase que la foto trascienda al fotógrafo, pero como un legado de bien, no de vanidad.

Al final yo lo que quiero es que estas fotos cuenten la historia del lugar donde yo viví, en el momento que lo viví y cómo lo viví.

No hizo falta preguntar si su fotografía es artística o documental, el mismo Gabriel nos explicó que aunque muchos llamen a su fotografía artística, también tiene mucho de documental, porque aunque él pone a la bailarina en una pose específica “el instante que está detrás no es preparado, no se espera a que pase una guagua, o que ocurra algo específico, esa es la historia de la ciudad, la bailarina está reflejando con sus sensaciones y con su pose, algo que yo quiero decir”.

¿Solo haces este tipo de fotografías o ya has pensado en hacer algo que no esté ligado a la danza o a ningún movimiento cultural?

He hecho fotografía documental, fotografía periodística, pero no lo he publicado mucho, de hecho casi nunca firmo las fotos de este tipo, no porque estén buenas, malas o regulares, sino porque he querido centrarme en la fotografía de danza, respetando también la especialización. Hay admirables fotorreporteros y me parece que eso lleva su especialización y estudio. Por eso a veces aunque pueda hacer fotografías de una u otra cosa respeto la especialización, como mismo respeto a los que hacen fotografías de estudio, no es que no haga esos tipos de trabajos, sino que casi nunca los publico en mi página de Facebook o en otro lugar. No obstante, no niego que en algún momento pueda ampliar el diapasón un poco más hacia lo documental, aunque parte de mis fotos es ya documental.

 ¿Qué ha representado Buena Fe para Gabriel Dávalos?

Mira cuando tenía 28 años que fue cuando comencé en esto de la fotografía, estaba en la más profunda depresión. De esas que le cae a todo el mundo por aquí de ¿Me voy? ¿Me quedo? Y pensaba bueno yo no me quiero ir… pero qué estoy haciendo si no tengo nada.

En medio de ese debate conocí a Israel, de Buena Fe, estuve hablando horas con él. A esa conversación entró un Gabriel Dávalos y salió otro Gabriel que tenía el deseo de resolver todos sus problemas. Buena Fe marcó y sigue marcando un punto en mi vida. Pasó un año, ya tenía la cámara, y empezamos a trabajar juntos por una propuesta de Israel. Ya han pasado unos cuantos años desde eso. En ese momento tenía una Nikon D200 que me regaló un fotógrafo italiano.

Con Buena Fe hago todo el diseño de los discos, de los afiches, la fotografía. También gestiono las redes sociales del grupo y sus campañas promocionales, estoy en todo lo que tiene que ver con la imagen del grupo. Hace poco dirigí dos videoclips, uno en codirección con el propio Israel y otro que lo hice en codirección con Juan Carlos Travieso.

¿Cómo llegó tu libro Habana sensual?

Hace dos años Habana sensual no era más que un sueño imposible. De hecho, hacer un libro en nuestro país es algo complejo incluso teniendo contactos en todos lados. En una entrevista que me hicieron en el 2013 precisamente m preguntaron cuál era mi aspiración y yo mismo dije con incredulidad: publicar un libro. Retiré mi respuesta, pero luego dije, sí, publicar un libro. Yo mismo me desanimé al instante de terminar la entrevista, pero en menos de un mes tenía una propuesta para hacer realidad mi sueño, por parte de José Javier, un especialista de Ediciones Cubanas de Artex.

Luego apareció otra oferta para publicar el libro, incluso me dijeron que me iban a pagar más, pero mantuve mi palabra con Artex y finalmente, luego de pasar por cantidad de pruebas y por cantidad de niveles de aprobación, salió Habana sensual, con una selección de 60 fotos, todas con bailarines clásicos y cubanos, no importa dónde residan. Viengsay, primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba aparece en el libro, al igual que bailarines cubanos del Royal Ballet o el American Ballet Theather, entre otros.

No creo que es que haya sido el momento de mostrar las fotos, ni nada de eso, sino que algo cayó del cielo, alguien vio mi trabajo, le gustó y me llamó, como mismo pasó con las exposiciones en Madrid, en Miami y en Seúl. El libro fue un empeño titánico que demoró un año en materializarse, hoy en día hay pocos fotógrafos jóvenes con libros de fotografía, no recuerdo a otro.

¿Sientes conformidad con lo que has hecho hasta ahora?

A esa respuesta todos te van a responder que están inconformes con lo que han hecho, que la mejor fotografía es la que viene. Yo te diría que a pesar del poco tiempo que llevo en esto estoy súper feliz porque no me esperaba nada de lo que me ha ocurrido. Para mí estos cuatro años han pasado muy rápido y he logrado en tan poco tiempo hacer cinco exposiciones, de ellas cuatro fuera de Cuba y ahora voy a preparar mi primera exposición personal en La Habana. No me he apurado con eso, imprimir fotos y montarlas eso es muy sencillo, pero decidí que mi estrategia no sería exponer y exponer, sino trabajar y trabajar con la idea de que todo llegaría después.

Así fue, y ha llegado una cosa después de la otra. Estoy muy feliz porque he logrado fotos que me transmiten a mí y a la gente cosas bonitas. Insatisfecho puede que esté porque quiero hacer más cosas, pero estoy muy contento con lo logrado hasta ahora. Por supuesto que me han acompañado los aplausos pero también las críticas, me han dado abrazos pero otras veces me han dado de lado, pero así es siempre y me llevo hasta ahora una grata sensación con la que duermo cada noche.

¿Algún otro proyecto en el que trabajes?

Ahora mismo estoy en un proyecto de una revista cuyo nombre es MagazineCuba, que de alguna forma está vinculada con la fotografía, pero no habla de ella. Se hacen textos y se le da a un fotógrafo por mes, ese fotógrafo ilustra toda la revista desde su obra, no sale a hacer fotos, sino que desde su subjetividad conecta lo que está escrito con lo que él tiene para ilustrar la revista. El texto es pequeño y le damos el destaque a la fotografía. Por ejemplo la autora de un texto nos dijo que no le parecían idóneas las fotos que escogió el fotógrafo para un texto, pero para el concepto de esta revista, esto no es lo más importante.

El primer número lo ilustró José Antonio Rey y quedó muy bien, para esta segunda edición el fotógrafo será Eric Koll, fotógrafo y profesor de fotografía del ISDI. Es un proyecto joven pero interesante.

¿Por dónde crees que va la fotografía cubana?

La gente está ávida de escuchar y de expresarse, de hecho lo necesitan. Si uno cambiara la vibra y entendiera que las personas no solo tienen que escuchar sino también tiene que decir. Hoy más que nunca en la gente quiere discutir, quiere dialogar, quiere comunicarse.

En este momento en Cuba hay muchas formas de expresar los puntos de vista, tal vez antes no existían esas formas para expresarse pero ahora hay muchas razones y se pueden hablar de ellas. Hay muchos con cámaras, blogs, revistas, con espacios para decir, basta tener los sentidos abiertos.

La fotografía cubana corre el mismo riesgo que corren otras artes y corre la misma vida cotidiana y la suerte del cubano. Está en el mismo filo en que camina Cuba hoy día, los fotógrafos están en un punto en que tienen que ser muy inteligentes para equilibrar y para abrir la voz. El tren va, que te montes o te quedes que ver con que puedas interpretar lo que está pasando en la sociedad. Por eso la fotografía no es solo técnica o creatividad, para mí en estos tiempos la fotografía es un acto de pensamiento, un acto intelectual. La fotografía depende de la capacidad del fotógrafo de entender el mundo en que está viviendo, de formar parte de él y no cerrarse a lo que sucede a su alrededor. La fotografía corre el mismo riesgo que el país: montarse en el tren o quedarse.

Acerca de revistafullframe

Revista Cubana de Fotografía.

1 Comentario

  1. 2mfals

    Muy interesante tu blog, gracias por las imágenes. Si kieres conocer un poco más sobre arquitectura no dudes en visitar http://2mfals.cubava.cu

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